Entrevistamos a Fermín San Martín, Head of Business Development de Clinipro – Coolifting.
Con más de 30 años de experiencia, Clinipro es un referente en el desarrollo de tecnología médico-estética orientada a la innovación, la eficacia y el acompañamiento al profesional. Hablamos con Fermín San Martín, Head of Business Development en Clinipro – Coolifting, para descubrir cómo la tecnología y la visión estratégica impulsan la belleza profesional.
Nombre, cargo y empresa
Fermín San Martín – Head of Business Development – Clinipro – Coolifting
Háblanos sobre la empresa en la que trabajas. ¿Cuál es su historia?
Clinipro, empresa fabricante de aparatología médico-estética nació en 1992, hace más de 30 años fundada por el señor Philippe Plan con una vocación muy clara: acercar al profesional de la salud y de la belleza soluciones tecnológicas eficaces, seguras y rentables. A lo largo de este tiempo hemos ido desarrollando distintas tecnologías nuevas metodologías y un enfoque cada vez más centrado en la experiencia del cliente y en la formación de calidad. Hoy seguimos creciendo con la misma misión: ayudar a nuestros partners a diferenciarse en un sector tan competitivo como el de la belleza profesional.
¿Qué implica tú día a día en la empresa?
Como Head of Business Development, mi día a día combina estrategia, desarrollo comercial y mucha conversación con stakeholders. Analizo oportunidades de mercado, construyo alianzas y acompaño a nuestros equipos para ofrecer la mejor respuesta posible a las necesidades del mercado. Una parte muy importante de mi rol es anticipar tendencias para poder tomar decisiones concretas que impulsen el crecimiento de la compañía.
¿Qué valor diferencial aportáis?
Como fabricantes aportamos desarrollos tecnológicos propios, lo que hace que nuestras soluciones sean únicas y podamos dar un acompañamiento continuo. Esto a su vez nos permite dar un excelente servicio de atención. Nuestro enfoque combina rigor técnico, visión comercial y un compromiso muy fuerte con el éxito del usuario. Vamos de su mano para avanzar juntos hacia el éxito, puesto que, si a ellos no les va bien, a nosotros tampoco. Tenemos clara esta visión poniéndoles en el centro de toda nuestra actividad.
¿Qué retos crees que afrontáis en los próximos años?
El principal reto es mantenernos como punteros en innovación en un entorno donde los ciclos tecnológicos son cada vez más cortos. De la misma manera, hay que poder seguir respondiendo a las necesidades del público en una sociedad y entorno cada vez más efímero y fugaz. Nos debemos adaptar a un consumidor que exige más personalización, más resultados y experiencias más cuidadas. También debemos seguir profesionalizando el sector, elevando el estándar de calidad.
Volviendo a ti. ¿Cómo aterrizas en el sector de la belleza?
Como muchos, casi por casualidad. Honestamente, nunca me había planteado aterrizar en este sector. Encontré esta oportunidad, me atrajo la combinación tan particular que ofrece este sector entre bienestar, innovación y negocio. Cuando descubrí el impacto real que la tecnología estética puede tener en la confianza y el bienestar de las personas, me cautivó porque entendí que era un entorno en el que podía aportar mucho… y también crecer mucho. Y ya hace 14 años de aquello
Hablando de ‘belleza’, ¿Cómo la definirías?
Para mi la belleza es el punto de equilibrio entre personalidad, bienestar y estética. No la veo como perfección o como una esclavitud en la que tengas que estar obsesivamente pendiente de tu aspecto, sino como autenticidad: cuando una persona se siente bien consigo misma, eso se proyecta de forma natural. Esa belleza natural es para mi la auténtica belleza. La tecnología estética, bien utilizada, es la herramienta para conseguirlo.
¿Algún hobby, superpoder o pasión escondida que quieras compartir?
En una sociedad en la que cada vez más todos quieren ser diferentes y destacar, creo que, aunque suene contra intuitivo, mi superpoder es ser una persona normal y sencilla. Cada vez es más excepcional serlo. La normalidad está infravalorada. En cuanto a hobbys, pues acorde a ello: me encanta el deporte, tanto practicarlo como verlo; leer, viajar, el cine, la gastronomía y pasar tiempo con mi familia y amigos.
¿Cuál es el último libro que has leído o película que has visto?
El espejo de nuestras penas, el último libro de la trilogía los hijos del desastre, de Pierre Lemaitre. Se ambienta en la Francia de posguerra, explorando las secuelas de la Primera Guerra Mundial a través de personajes como los veteranos Albert y Édouard, en una historia que combina drama, aventura, humor negro y crítica social. Muy recomendable, especialmente el primero de la saga: Nos vemos allá arriba
Los negocios se basan en…
Las personas y la confianza. En la confianza que se construye, en la capacidad de escuchar, en la transparencia y en el compromiso. La tecnología y la estrategia son importantes, pero al final las relaciones y la credibilidad son la base sólida sobre la que construir el éxito.
