Conoce más sobre Gemma Gasa y GORCAM OWN BRANDS

https://beautycluster.es/blog/conoce-mas-sobre-gemma-gasa-y-gorcam-own-brands/
78 visitas

Entrevistamos a Gemma Gasa, Business Development, Regulatory & Quality Manager, en la división GORCAM OWN BRANDS

Como parte de Gorcam Exports SL, GORCAM OWN BRANDS se ha creado para impulsar el desarrollo de marcas cosméticas con personalidad y vocación internacional. La división apuesta por la calidad, la coherencia y la sostenibilidad, con el fin de construir propuestas sólidas que conecten con un consumidor cada vez más exigente y consciente.

Nombre, cargo y empresa

Gemma Gasa – Business Development, Regulatory & Quality Manager (Responsable de Desarrollo de Negocio, Regulatory y Calidad), en la división GORCAM OWN  BRANDS

Háblanos sobre la  empresa en la que trabajas. ¿Cuál es su historia?

GORCAM OWN BRANDS es la división más joven de una empresa con una sólida trayectoria en el sector beauty: Gorcam Exports SL. Esta división nació hace cerca de dos años con un objetivo muy claro: desarrollar y lanzar al mercado marcas propias de cosmética y perfumería con identidad y propósito.

Nuestra misión como división es crear marcas cosméticas que conecten con las personas desde la autenticidad, ofreciendo productos de alta calidad, bien formulados y con una experiencia de uso cuidada de principio a fin. Apostamos por una belleza accesible, honesta y alineada con los valores del consumidor actual.

Nuestra visión es posicionarnos como un referente en el desarrollo de marcas propias dentro del sector beauty, aportando innovación, sensibilidad y rigor técnico en cada etapa del proceso. Queremos construir marcas duraderas, que no solo sigan tendencias, sino que generen vínculos reales con el consumidor.

Nuestros objetivos se centran en consolidar nuestras marcas en el mercado internacional, fortalecer alianzas estratégicas, mantener un alto estándar de calidad en cada lanzamiento y seguir creciendo de forma sostenible, sin perder nuestra esencia como empresa cercana, ágil y comprometida.

Creemos firmemente en focalizar nuestros esfuerzos en crear propuestas con identidad propia, con alma, y con una calidad percibida que supere las expectativas del consumidor.
Apostamos por productos honestos, bien formulados y con un enfoque integral, desde la concepción técnica hasta la experiencia de uso.

Esta apuesta nace del conocimiento profundo del sector y de la voluntad de aportar al mercado productos que respondan a las nuevas demandas del consumidor: más exigente, más informado y más consciente.

Creemos firmemente en el valor de construir marcas sólidas desde dentro, con una propuesta honesta, diferencial y alineada con las tendencias actuales en belleza.

¿Qué implica tú día a día en la empresa?

Mi día a día está lleno de variedad y retos estimulantes, así que podríamos hablar de un trabajo muy transversal. Ningún día resulta igual.
Desde la definición estratégica de nuestras marcas y productos, hasta el seguimiento de formulaciones, diseño de packaging o coordinación con proveedores. Por tanto, combino funciones de desarrollo de negocio, gestión regulatoria y de gestión de calidad. Desde la fase inicial buscamos que todas las áreas implicadas en todo el ciclo de vida de un nuevo producto están interconectadas, desde el mismo desarrollo inicial del producto, pasando por el cumplimiento normativo y la estrategia comercial.

Dedicamos mucho tiempo al análisis de mercado, para detectar tendencias y nuevas oportunidades de crecimiento. Al ser una estructura joven, cada decisión cuenta, y eso hace que el trabajo sea muy dinámico y enriquecedor.

De alguna manera la esencia de nuestro trabajo está en conectar ideas con soluciones reales, siempre con una mentalidad creativa y resolutiva.

En nuestro ADN de empresa está aprovechar las aptitudes y habilidades de todos nuestros integrantes. Me apasiona trabajar en equipo, acompañando procesos y aportando visión estratégica y operativa y, escuchando nuevos enfoques y visiones. La gestión de la calidad forma parte de mi esencia profesional y eso me permite abordar los proyectos desde una mirada muy estructurada pero también muy orientada a aportar valor real.

Este enfoque me permite vivir cada jornada con propósito, combinando visión estratégica con una ejecución muy conectada a las necesidades reales del consumidor y del equipo.

¿Qué valor diferencial aportáis?

Nuestro valor diferencial está en la visión integral de marca: no desarrollamos productos sin más, sino que la combinación de experiencia técnica, conocimiento normativo, sensibilidad hacia el consumidor y nuestra apuesta clara por el desarrollo de marcas propias nos permite ofrecer productos muy cuidados, con personalidad, coherentes de inicio a fin. Apostamos por la calidad real —no solo en la formulación, sino en todos los detalles que rodean al producto—, y cuidamos mucho la coherencia entre lo que somos, lo que ofrecemos y cómo lo comunicamos.

Además, el conocimiento del mercado gracias a las otras divisiones de la empresa permite a la división Own Brands tener la libertad para innovar con autenticidad y fundamento, pero con el compromiso que conlleva hacerse un hueco en el mercado.

Nos caracterizamos por no improvisar: invertimos tiempo y recursos en entender cada detalle, desde la fórmula hasta el packaging, pasando por la narrativa que hay detrás. Buscamos posicionarnos como una división hábil, con rigor y con vocación de largo recorrido, puesto que nuestro objetivo principal es mantenernos en el tiempo.

Y todo esto lo hacemos desde un enfoque colaborativo, donde cada miembro del equipo aporta valor desde su experiencia. Trabajamos con convicción, pero también con sensibilidad: escuchando, contrastando y afinando cada decisión para que el resultado final hable con honestidad y fuerza al consumidor.

¿Qué retos crees que afrontáis en los próximos años?

El principal reto es consolidar nuestras marcas en un mercado muy competitivo y cambiante y seguir creando marcas que conecten con consumidores cada vez más informados, exigentes y diversos. Hoy en día no basta con tener un buen producto: hay que conectar emocionalmente con el consumidor, aportar valor añadido y ser coherente con los valores de sostenibilidad, innovación y transparencia. También es un reto —y una motivación— seguir creciendo sin perder nuestra esencia como empresa.

A nivel operativo, nos gustaría potenciar la agilidad sin perder el control de calidad. Cada vez más gestionar eficientemente la cadena de suministro en un contexto global y cambiante, adaptándonos a los cambios y diferencias normativos entre países del mundo serán también desafíos importantes.

También será clave integrar herramientas digitales e inteligencia de mercado para anticipar tendencias, automatizar procesos y personalizar aún más la propuesta al consumidor.

¿Qué os aporta formar parte del Beauty Cluster como entidad y a ti como profesional?

Formar parte del Beauty Cluster nos permite integrarnos en un ecosistema de conocimiento, colaboración y visión compartida. Es una forma de estar conectados con lo que pasa en el sector, de anticipar tendencias y de generar sinergias con otros actores de la cadena de valor.

A nivel personal, supone una oportunidad de crecimiento continuo, de intercambio con profesionales muy diversos y de enriquecimiento tanto técnico como humano. Me gusta la idea de contribuir, aprender y sumar desde una comunidad con valores compartidos, porque soy del firme convencimiento que toda empresa y todo producto o servicio tiene su espacio en el mercado y público consumidor.

Volviendo a ti. ¿Cómo aterrizas en el sector de la belleza?

Llego al mundo de la belleza de una forma muy natural casi sin buscarlo, pero en una época en la que mis ansias de aportar y seguir creciendo profesionalmente me permitieron aterrizar en un sector que reúne todo lo que me apasiona. Soy licenciada química de formación y después de muchos años liderando departamentos de calidad e I+D en distintas industrias y de distintos sectores el sector de la belleza llama a mi puerta. No puedo evitar que el mundo de la cosmética me atraiga, pues aúna ciencia, innovación, regulación y emoción. No se trata solo de eficacia, sino también de sensaciones, de percepción y de conexión con las personas.

GORCAM OWN BRANDS me ha dado la oportunidad de aplicar todo mi bagaje técnico y estratégico en un sector donde cada detalle importa, y donde la calidad no es un requisito más, sino una promesa de marca.

Hablando de ‘belleza’,  ¿Cómo la definirías?

Complicado responder a esta pregunta. Seguramente, si me la hicieras dentro de unos días, te respondería de forma distinta. Pero si algo tengo claro es que, para mí, la belleza es equilibrio y autenticidad. No es algo fijo ni superficial, y depende profundamente de los ojos, el sentir y las vivencias de quien la percibe.

La belleza auténtica nace desde dentro y se expresa con libertad, sin necesidad de ajustarse a moldes. Y, sin embargo, vivimos en una época donde, paradójicamente, muchas personas se sienten atrapadas por cánones de belleza artificiales, creados a base de filtros, retoques digitales y estándares que no solo son inalcanzables, sino que además son irreales. Esto genera frustración, presión y desconexión con uno mismo.

Yo defiendo que la belleza debería ser sinónimo de expresión personal, de identidad, de diferencia, de verdad. Y creo que quienes formamos parte de la cadena de valor del sector belleza tenemos la responsabilidad —y también el privilegio— de acompañar ese cambio. Nuestros productos deben potenciar la autenticidad de cada persona, reforzar su seguridad y autoestima, y no incidir en potenciar un ideal uniforme y excluyente.

Desde nuestra posición en el sector, no deberíamos vender promesas vacías, sino que debemos contribuir con soluciones reales, honestas y coherentes, que respeten la individualidad y empoderen al consumidor. Porque la belleza ya no es solo estética: es también salud, bienestar y consciencia.

Y lo más importante: la belleza nunca debería imponerse, sino que debería invitar a cada persona a mostrarse tal como es.

 ¿Algún hobby, superpoder o pasión escondida que quieras compartir?

Soy una apasionada del deporte y especialmente del montañismo. Para mí, es una vía de conexión conmigo misma y una forma de fortalecer la mente. No se trata solo de resistencia física, sino de mantener el foco, la disciplina y la motivación en momentos de dificultad.

En 2019 completé un Ironman, que fue uno de los retos personales más exigentes que he vivido. No lo comparto desde la vanidad, sino porque simboliza mucho de cómo entiendo la vida y el trabajo: con perseverancia, esfuerzo y una gran dosis de resiliencia. Ese reto me enseñó mucho sobre la gestión del esfuerzo sostenido, la importancia de la preparación y el poder del foco, cualidades que intento trasladar también a mi día a día profesional.

¿Cuál es el último libro que has leído o película que has visto?

Aunque me encanta leer y escribir, reconozco que estoy en una época con poco tiempo para este hobby. Últimamente leo muchos artículos científicos, ya que me gusta mucho empaparme, seguir aprendiendo y no dejar de sorprenderme.

Aun así, uno de los últimos libros que he leído y que ahora mismo han venido a mi recuerdo es “La Asistenta” de Freida McFadden. Un thriller psicológico que te atrapa desde la primera página y que plantea preguntas incómodas sobre la identidad, los secretos y la necesidad de redención. La protagonista, Millie, se mueve entre privilegios ajenos y cicatrices propias, y todo se convierte en un juego tenso entre poder, manipulación y supervivencia. Me enganchó porque más allá del suspense, toca temas como la desigualdad social, los juicios que hacemos sobre los demás y el límite al que podemos llegar para cambiar nuestro destino.

Este tipo de historias me recuerda la importancia de mirar más allá de las apariencias, también en el ámbito profesional, donde cada marca y cada proyecto tiene capas y contextos que merecen ser entendidos a fondo.

Los negocios se basan en…

…personas. En la confianza, en la escucha activa y en el compromiso mutuo. Por más procesos o herramientas que tengamos, al final todo se construye sobre relaciones sólidas, comunicación honesta y una visión compartida. Y si hay algo que he aprendido a lo largo de los años es que las personas motivadas, cuidadas y alineadas hacen que cualquier proyecto crezca. Porque al final, detrás de cada innovación, cada fórmula o cada estrategia, siempre hay una persona con un propósito. Y eso es lo que realmente impulsa el cambio.