Entrevistamos a Gonzalo Salvador Longarela, International Sales Director de New Flag
Nombre, cargo y empresa
Mi nombre es Gonzalo Salvador Longarela, soy director de ventas internacionales para New Flag GmbH y responsable de la filial de España (New Flag Spain S.L.).
Háblanos sobre la empresa en la que trabajas. ¿Cuál es su historia?
New Flag GmbH se fundó en Múnich el 18 de octubre de 2010 por dos estudiantes, Niki y Daniel, con una idea muy sencilla pero ambiciosa: introducir en el mercado alemán una manta llamada Knuffy. Lo que comenzó como un pequeño proyecto universitario evolucionó rápidamente hacia algo mucho mayor. Tras ese primer éxito, la empresa amplió su enfoque, empezó a colaborar con Tangle Teezer y se transformó en líder en la distribución de marcas de belleza y en la creación de marcas propias.
Hoy, New Flag está presente en más de 80 países, cuenta con más de 200 empleados y oficinas repartidas entre Europa y Estados Unidos. Su filosofía sigue siendo la misma desde el primer día: crear euforia en lo cotidiano y transformar la industria de la belleza a través de la innovación, la creatividad y nuevas formas de conectar con el consumidor.
Con el paso del tiempo, el grupo ha lanzado y desarrollado marcas icónicas como Invisibobble, Foamie, Urban Alchemy o Wild Stripes, y colabora con firmas internacionales que comparten su ADN innovador, como COLOR WOW, OLAPLEX, Living Proof… En España, New Flag opera como sucursal estratégica, gestionando tanto la distribución como el desarrollo local de las marcas del grupo.
¿Qué implica tú día a día en la empresa?
Mi día a día combina estrategia y operación. Por un lado, trabajo en la definición y ejecución del plan de crecimiento para España: desarrollo de marca, expansión comercial, acuerdos estratégicos y análisis de oportunidades.
Por otro, estoy muy cerca de los equipos: marketing, ventas… Me gusta trabajar de forma transversal para asegurar que todas las áreas avanzan alineadas. También dedico parte del tiempo a la relación con socios internacionales del grupo, para trasladar visión global al mercado local.
En resumen, mi rol consiste en asegurar que nuestras marcas crecen de forma sostenible, relevante y diferenciada dentro del mercado español.
¿Qué valor diferencial aportáis?
Nuestro principal valor diferencial es la capacidad de detectar tendencias y llevarlas al mercado antes que nadie.
New Flag no solo distribuye marcas: las crea, impulsa y transforma. Apostamos por productos que no solo sean innovadores, sino que también conecten emocionalmente con el consumidor. Nos gusta que nuestras marcas tengan personalidad, sean accesibles y aporten algo nuevo a la conversación de belleza.
También destacaría nuestra visión internacional: trabajamos con equipos multidisciplinares en varios países, lo que nos permite tener una lectura global del mercado y actuar localmente con precisión.
¿Qué retos crees que afrontáis en los próximos años?
El sector beauty vive una transformación constante, y nuestros retos van muy ligados a eso.
Por un lado, está el desafío de mantener la innovación en un entorno cada vez más competitivo y rápido. Por otro, la sostenibilidad: los consumidores demandan productos responsables, tanto en fórmulas como en packaging y procesos.
Otro gran reto es la digitalización del consumidor: entender cómo evolucionan sus hábitos y cómo podemos conectar con él de forma auténtica, sin perder el toque humano. En definitiva, se trata de seguir creciendo sin perder nuestra esencia creativa.
¿Qué os aporta formar parte del Beauty Cluster como entidad?
Formar parte del Beauty Cluster es una oportunidad de colaborar, compartir conocimiento y generar sinergias con otras empresas que también quieren impulsar el sector de la belleza en España.
¿Y a ti como profesional?
A nivel personal, el Beauty Cluster me ofrece la oportunidad de aprender de otros líderes, entender mejor las necesidades y tendencias del mercado y abrir colaboraciones que enriquecen nuestra forma de trabajar. Me permite mantener una visión amplia y estratégica del sector.
Volviendo a ti. ¿Cómo aterrizas en el sector de la belleza?
Llegué al sector de la belleza casi de forma natural. Siempre me ha atraído trabajar con marcas que generan emociones y que forman parte del día a día de las personas. Tras pasar por otras industrias de gran consumo, descubrí en el mundo beauty un espacio donde se mezclan creatividad, innovación, ritmo de mercado y conexión con el consumidor de una manera muy especial. Y desde entonces, me enganchó.
Hablando de ‘belleza’, ¿Cómo la definirías?
Para mí, la belleza es expresión y autenticidad. Es la capacidad que tiene cada persona de mostrar quién es, potenciar lo que le hace sentir bien y encontrar su propia versión de confianza. La industria tiene la responsabilidad de facilitar esa expresión, no de imponerla.
¿Algún hobby, superpoder o pasión escondida que quieras compartir?
Me gusta hacer deporte. Me ayuda a mantener equilibrio y claridad mental.
Si tengo un “superpoder”, diría que es la capacidad de conectar equipos y generar un ambiente de trabajo en el que la gente se siente motivada y creativa.
¿Cuál es el último libro que has leído o película que has visto?
La última película que he visto es «Frankenstein» de Guillermo del Toro. Me ha gustado especialmente el trasfondo y la reflexión final, que ofrecen una mirada profunda y humana sobre la identidad, la creación y la responsabilidad.
Los negocios se basan en…
Para mí, los negocios se basan en las personas. En la confianza, la colaboración y la capacidad de construir relaciones a largo plazo. Sin eso, cualquier estrategia se queda corta.
